domingo 15 de noviembre de 2009

The first days here

Como llegamos a Sydney temprano en la mañana el objetivo era mantenernos despiertos el mayor tiempo posible. Nuestros amigos venezolanos amablemente fueron a buscarnos al aeropuerto y nos mantuvieron bien despiertos hasta la noche.


El mismo día de nuestra llegada abrimos la cuenta bancaria y nos trataron súper bien, nos trataron como si fuéramos millonarios jajajajajaja (¡que alejado de la realidad!) y con nuestros pasaportes y AUD$ 500 ya teníamos nuestra cuenta activa; adicionalmente nos dieron unas cartas para entregárselas a nuestros próximos empleadores sobre la información de la cuenta. Yo creo que estuvimos como 30 minutos en el banco cuando mucho. Salimos de allí tranquilos, relajados, felices de haber tenido un excelente servicio y con una cosa menos por hacer. Los billetes son de un material plástico, no es el papel moneda que estaba acostumbrada a ver.

 Sigo haciendo inevitables comparaciones, en Venezuela abrir una cuenta bancaria resulta una odisea y siempre hay un “pero” para todo… empiezo a cerciorarme por mi misma que todo el esfuerzo y los años de espera han valido la pena.

 Fuimos a varias tiendas y la buena atención resultó ser lo común. Aquí la gente se ve más relajada, es más respetuosa, menos amargada, menos paranoica… a mi modo de ver VIVEN MEJOR. En los días sucesivos seguimos viendo y disfrutando de todo lo nuevo, maravillados y sorprendidos de cómo se maneja todo por aquí.


El Tax File Number  lo obtuvimos vía internet y a los pocos días nos llegaron a la casa los sobres con los números. El trámite no fue traumático, sin colas, sin nerviosismo, sin pérdida de tiempo… ufff! otra cosa menos :D

Por unos amigos venezolanos logramos reservar un apartamento antes de llegar, lo que nos ayudó muchísimo a establecernos rápidamente. Para reservarlo pagamos una semana de renta y cuando ya estábamos aquí firmamos un contrato de 6 meses, de los cuales pagamos 4 por adelantado. La manera de vivir es totalmente diferente. La entrada del edificio es una puerta de vidrio electrónica y no hay rejas, cuando se llega a la puerta del apartamento tampoco hay rejas, solo está la puerta y ya. El primer contacto con estos niveles de libertad producen angustia, pues uno se trae la paranoia y el miedo venezolano de ser asaltados o invadidos, luego se disfruta… y se disfruta muchisímo, te sientes LIBRE.





Mi enemigo durante la primera semana fue el jet lag, la primera noche en Australia me fui a dormir a las 6:30pm (fue lo más que pude aguantar) y a las 2:00am ya estaba despierta :S. Los días siguientes sufrí de dolores de cabeza y me sentía como desorientada. Poco a poco el cuerpo se va acostumbrando, pero no es agradable el proceso de adaptación.

Durante estos primeros días se comienza el contacto con el inglés, Rod no tuvo problemas, pero yo tenía los sentimientos encontrados: a algunos les entendía todo perfecto y me emocionaba mucho, pero a otros les entendía si acaso un 5% de lo que hablaban y comenzaba a entristecerme. Son acentos distintos, o distinta modulación al hablar, o quizás el tono de voz también sea un factor, sea cual sea la razón noto claramente una desventaja para mí en este país y debo empezar a corregirla inmediatamente… lo de traerse un buen nivel de inglés  no es un “filtro” o un “castigo” para los que tramitan la visa… definitivamente es una NECESIDAD.

Muy pronto publicaré más vivencias... ¡gracias por leernos!
  

viernes 13 de noviembre de 2009

La llegada

El corazón se acelera de la emoción, caminas por el pasillo de salida con curiosidad y de repente cerquita del duty free comienza una larga cola donde el 97% de la gente tenía rasgos asiáticos. Con la duda si era la cola que debíamos hacer, Rod caminó hacia delante mientras yo me mantenía en espera; efectivamente es la cola de migración… por suerte se movió bastante rápido. Entregamos nuestros pasaportes, nuestra tarjeta con lo de la vacuna de la fiebre amarilla y ¡listo! Welcome to Australia :D

Las ocho maletas llegaron perfectas y las llevamos en los carritos hasta la zona de chequeo, que es el lugar donde revisan las maletas y reciben la declaración que llenamos antes de bajarnos del avión. En las preguntas, la primera decía si estábamos trayendo a Australia objetos que podían estar prohibidos o sujetos a restricciones tales como medicinas, esteroides, armas o cualquier tipo de droga ilícita. Marcamos “Yes” pues traíamos medicinas, pero cuando nos revisaron la declaración lo primero que preguntaron fue: ¿Qué tipo de arma traen?, nosotros respondimos “ninguna” y luego preguntaron ¿entonces qué tipo de drogas traen?, nosotros respondimos “ninguna, lo que traemos son medicinas: anticonceptivos y pastillas para el dolor de cabeza” y el señor muy amablemente nos dejó continuar.

Ahí viene una corrección a ese formulario, separar los artículos criminales y mafiosos de las inocentes medicinas y preguntar por ellos en dos ítems distintos :P


Declaramos además que traíamos objetos de madera (un porta retrato que nos regalaron) y que no traíamos ningún objeto de origen animal. Al montar las maletas por la banda transportadora y ser chequeadas por el sistema, tres maletas de las ocho fueron sometidas a revisión. Algunas de las preguntas que nos hicieron en el momento fueron: ¿Confirman que la declaración que hicieron es verdadera? ¿Afirman que nadie hizo las maletas por ustedes? ¿Están seguros que todos los artículos dentro de las maletas son de ustedes?
Resulta que durante la revisión no apareció el porta retrato que habíamos declarado, pero si apareció un cepillo de pelo de madera que yo no recordaba y además apareció un “atrapa sueños” con tres plumas (artículo de origen animal) que nos habían regalado pocos días antes del viaje y ni lo recordábamos. También quedaban en el bolso de mano unas barras de granola y como los ingredientes estaban en español Rod le hizo la traducción a la oficial.

Le explicamos a la oficial y entendió perfectamente. Todo el relato hasta ahora suena inquisidor pero la gente de migración fue súper paciente, profesional y agradable con nosotros. En ningún momento nos sentimos intimidados o regañados. Al final del chequeo, la oficial nos dijo que había estado muy bien la declaración, que salvo esas dos cositas (lo del cepillo y lo del atrapa sueños) todo estuvo perfecto, que esas cosas pasan cuando uno migra porque se traen todas las pertenencias y que no era necesario retener ningún artículo nuestro. Pusimos otra vez las maletas en los carritos y salimos… yupi!!!!!!!


Las primeras impresiones me hacen comparar la calidad de personal que trabaja en Venezuela con la calidad del personal australiano. Aquí son muy respetuosos y amables, sobre todo con mucha paciencia. En Venezuela es común ver malas caras, malos tratos, impaciencia, actitudes que terminan colocándote a ti también una mala cara y un humor de perros por un buen rato.

Fecha de llegada a Australia

Esta imagen es para recordar la fecha en la que llegamos a nuestra nueva casa. No fue una fecha tan planificada pues el viaje lo teníamos programado para un mes antes de esta fecha... pero hubo contratiempos que gracias a Dios pudimos solventar y un mes después de lo planeado aquí estamos. Que fecha tan cómica, ¡puros nueves!

Rod y Kati: Welcome to Australia!!!!

sábado 31 de octubre de 2009

El viaje


Ya dentro del avión me sentía fuera de mi país, me sentía en otro planeta. A diferencia de Rod, yo no había viajado al exterior, así que estaba desde ese momento experimentando cosas nuevas, la curiosidad me explotaba por todas partes. Me impresionó mucho el tamaño del avión, cada asiento tenía una pantallita justo enfrente, a un lado del asiento tenía un control y además una almohadita y una manta. En ese momento dije “la manta que me traje en el bolso de mano ya no la voy a usar”. Saqué mis audífonos para conectarlos y en ese momento pasó un chico entregando audífonos… otra vez me dije “me traje los audífonos en el bolso de mano para nada” y así comenzó el viaje… La pantallita de entretenimiento se activó y cuando vi el menú de las opciones me dije: “los libros de sudoku, las cartas de Uno y el Scrabble de viajero que trajimos en el bolso de mano ahí se van a quedar”.



En el trayecto Caracas – Santiago de Chile nos mantuvimos despiertos todo el viaje, esto con el objetivo de combatir el jetlag. Vi películas, documentales, escuché música y veía cada cierto tiempo la sección d
el status del vuelo en el que veías un mapa que marcaba el trayecto ya recorrido, la velocidad del avión, la temperatura en el exterior y las horas de vuelo restantes. No estuve aburrida en ningún momento. Las comidas me gustaron mucho, siempre acompañadas de ensaladas, frutas y postres; tomamos vino, jugos, refrescos, té caliente con leche… además tuve la experiencia de ver por la ventanilla algo sorprendente: la nevada cordillera de los Andes, sencillamente genial. Particularmente puedo decir que disfruté muchísimo este vuelo.


Al llegar a Santiago de Chile sabíamos que nos tocaba esperar unas 5 horas en el aeropuerto. Suena a mucho, pero realmente a mi me pareció poco tiempo. Decidimos conectarnos en internet desde mi laptop para mandar un mensaje a nuestros familiares y publicar en facebook dónde estábamos. Como mi laptop tiene la pila dañada teníamos que conectarla en alguna parte… pues no pudimos. No había un solo enchufe en todas las salas de espera que caminamos, así que se descartó la idea de mandar el mensaje por ahí… nuestro plan B fue comprar una tarjeta de llamadas internacionales y reportar a nuestros padres que ya estábamos en Santiago de Chile. Ya en Santiago era de noche, así que todo el trayecto que nos faltaba lo íbamos a cruzar de noche… buen momento entonces para dormir.

El trayecto Santiago de Chile – Auckland, NZ duró 16 horas y 30 minutos, 30 o 45 menos de lo esperado. El viaje estuvo igual de tranquilo, con comidas muy ricas y el entretenimiento tampoco faltó. De hecho vi películas que en el viaje anterior no me dio tiempo de ver. En este viaje dormimos un poco.

En Auckland nos bajamos del avión. Esperamos 45 minutos para abordar nuevamente el mismo avión pero con tripulación australiana (la tripulación anterior era chilena). Apenas toqué el asiento de este avión me quedé dormida y ni sentí cuando despegamos. Por suerte me desperté justo cuando servían un snack :D, mientras conciliaba el sueño otra vez, escuché musiquita.

Nuestros asientos no estaban ubicados en ventanilla, así que fue poco lo que pudimos ver de Sydney al llegar. Estaba amaneciendo y ya el sol iluminaba la ciudad. “Wow ya estoy en Sydney, del otro lado del mundo” fue lo que pensé.

Pensé que todo el trayecto me iba a destruir físicamente, pero no fue así. Fue un vuelo genial, y el truco principal es aguantar el sueño mientras sea de día durante el vuelo y dormir cuando sea de noche. De resto, disfrutar de las comidas y del entretenimiento que ofrece el avión.

viernes 30 de octubre de 2009

Oh! Happy Day!

Llegó el día que estábamos esperando por tanto tiempo. Nos fuimos a dormir muy tarde, si acaso habremos dormido unas 3 horas como máximo, pero la emoción nos mantuvo como si hubiésemos dormido toda la noche… la preparación para la ida a al aeropuerto no fue traumática, todo estaba listo desde el día anterior. Al llegar fuimos los primeros en la cola para hacer el check-in de los boletos con ocho maletas, con nuestras familias alrededor y con nuestros grandes amigos Frank y Laidy. Mientras esperábamos que abrieran las taquillas de LAN para el check-in conversamos mucho.

Por fin, abrieron las taquillas y duramos como 40 minutos haciendo el chec
k-in. Que no aparecen en sistema, que ahora si aparecen pero el nombre de Rodrigo no coincide con lo que está en sistema. Llamaron a Sydney y les dijeron que introdujeran el nombre de Rodrigo tal cual como aparecía en la visa… listo! Ya estamos a bordo del vuelo. Luego de dejar las maletas el día comienza a ponerse triste, mi familia llora y yo aguantando hasta el último momento. Aún Rodrigo está tranquilo, conversando con nuestros amigos y con nuestros familiares.

Llegó el momento del último abrazo… el momento más difícil de to
dos. La felicidad en ese momento se rompe por unos minutos, unos minutos largos y llenos de sent
imiento… sin mucho por decir, nuestros familiares nos llenaron de bendiciones y buenos augurios… momentos muy duros que hasta el más fuerte no aguanta. Entramos al área de inmigración y la felicid
ad va apareciendo de nuevo.

El despedirse de la familia es muy duro, pero por esto el día no deja der s
er “Happy Day” porque es el día que esperaste por varios años y es el punto de partida a una vida
mejor. Lo que soñaste despierto por tanto tiempo ahora se está cumpliendo. Yo decía: “No lo creo, me voy a montar en un avión rumbo a un sitio que solo he visto por fotos y voy a vivir allá… ¿esto de verdad está pasando?... wow ya llegó el día… éste es el día”. Sí, 07 de Septiembre de 2009 nuestro Happy Day, el día en que nuestra vida comenzó a cambiar y el día en que hemos v
ivido la tormenta y mezcla de sentimientos más fuerte.

Como consejo les puedo decir: no se preparen emocionalmente para este día… toda la preparación será en vano, solo dejen que sus sentimientos fluyan como lo quieran hacer. Es un día muy feliz y triste a la vez, así que permite a tus ojos llorar cuando el corazón se sienta triste y permite a tus labios sonreír cuando tu corazón sienta dicha, así sea un cambio de un minuto para otro.

jueves 29 de octubre de 2009

Últimos días en Venezuela

Los días antes de partir son una tormenta de sentimientos y pensamientos, todo te viene a la mente muy de golpe: la familia, los amigos, los lugares que no has visitado, los lugares que te gustaría visitar otra vez, las cosas que no has hecho, el sustico de cómo será todo “por allá”, ¿qué tal si ese producto que me gusta tanto no lo encuentro “allá”?, ¿qué dirán los que no creían que me iba del país? Esos días también son una avalancha de acciones: cancelar
cuentas y tarjetas que no se van a usar más, despedidas familiares y con las
amistades, preparación de maletas (si es que no han empezado antes),regala esto, vende aquello, firma aquí, arregla allá.

A pesar que algunas cosas sean comunes entre los quehaceres de varias personas, cada una de ellas vivirá esta experiencia dependiendo de su estilo de vida: habrán algunos luchando todavía por vender el carro en la última semana, como pueden haber otros que un mes antes ya tienen las maletas listas… quien sabe, “cada cabeza es un mundo” y las experiencias SIEMPRE serán totalmente distintas. Mis últimos días en Venezuela fueron caracterizados por un desorden emocional: estaba muy ansiosa por el viaje, soñando con los ojos abiertos cosas maravillosas; al rato, lloraba desconsoladamente por dejar a mi familia y seres queridísimos en un país descontrolado; luego, me sentía muy bien, con ganas de
salir ya del país y de repente entraba al cuerpo un poco de miedo por enfrentarse a lo desconocido.

Como consejo, es ideal hacer una lista de todo lo pendiente antes del viaje; lo pendiente se refiere a lo que viene a la mente después de esta pregunta: ¿Qué es lo que me falta por hacer antes de irme? O “No me puedo ir sin hacer esto…”. La lista será la herramienta más útil durante los últimos meses, con lo que les permitirá tener tranquilidad y menos estrés la semana antes de partir y dejarán menos tareas por hacer a sus familiares y amigos.

Nos despedimos de mucha gente, pero no de toda la gente conocida.
Algunas despedidas fueron horas antes del vuelo y por teléfono, otras habrán sido si acaso por correo electrónico. Así que si están leyendo esto y tienen familia o allegados muy queridos repartidos en lugares diferentes preparen con tiempo el itinerario para decir “hasta pronto” a todos los que deseen.

Traten de ingerir alimentos ligeros 2 o 3 días antes del día del vuelo, esto con la finalidad de que el sistema digestivo esté feliz y contento para el momento del viaje. Una travesía de tanto tiempo debe ser terrible con el estómago descompuesto.

Otro consejo es tomar vitamina C diariamente y previo al viaje, esto permitirá evitar gripes no deseadas o en caso de que la tengan sea más leve o se curen más rápido.

domingo 27 de septiembre de 2009

Preparación de las maletas. ¿Qué me llevo?

Después de enviar las cajas obviamente quedan un montón de pertenencias que se deben empezar a guardar en las maletas del viaje. Lo primero a considerar es la cantidad de maletas disponibles para el viaje, lo cual se puede analizar en los siguientes casos:

1. Si los pasajes se compran por la OIM, se tiene el beneficio de viajar con 4 maletas de 23 Kg cada una y por persona. En nuestro caso, teníamos disponibles 8 maletas de 23 Kg para llevarnos. Este tipo de beneficios ayudan muchísimo para llevarse más cosas y evitar gastar tanto dinero en enviar cajas. Es una opción genial para grupos familiares sin hijos o con niños más grandes que no dependan tanto de sus padres.

2. Si los pasajes no son tramitados por la OIM, la cantidad de maletas se reduce a dos por persona, por lo que hay que estudiar si se deben enviar más cajas o sencillamente dejar artículos con la familia o con los amigos.

3. La cantidad de niños del grupo familiar presentes en el vuelo es muy importante. A más niños menos maletas (y creo que los que son padres de familia están de acuerdo conmigo) El viaje sería terrible con muchos niños y muchas maletas. En este caso se opta por enviar más cajas.

4. Las condiciones de salud de los viajeros también afecta. Puede que no tengan niños, pero si están lesionados (en la columna, piernas, brazos o cuello) los momentos críticos pueden ser al hacer check-in de las maletas al comenzar el itinerario y luego al momento de retirarlas en la banda transportadora al final del viaje. De hecho, sería peor para los que viajan de Venezuela a un lugar distinto a Sydney, pues deben retirar sus maletas en Sydney o en Auckland y hacer check-in nuevamente para continuar el viaje.

5. La comodidad también influye, puede que estén en perfectas condiciones físicas pero no quieren viajar con tantas maletas. Si la economía del grupo familiar lo permite, pues en este caso se enviarían más cosas por cajas y se dejaría sólo lo esencial para una o dos maletas.

Luego de definir la cantidad de maletas es hora de definir qué tipo de maleta llevar: Las maletas tienen un tamaño máximo para que puedan ser aceptadas como equipaje de carga o equipaje de mano. Revisen esta info. Los links dirigen hacia la página de Qantas con la información relacionada con este tema.

El tipo de maleta no importa mucho durante el viaje, importa cuando llegan a su destino. Si sus maletas son todas duras (las que no pierden la forma, como por ejemplo las de plástico rígido), ocuparán un enorme espacio en sus closets al llegar a tierras australianas. Si por el contrario son maletas tipo bolsos (hechas en telas resistentes p
ero flexibles) se ahorrarán espacio en sus closets o maleteros. Imagínense 8 maletas rígidas todas del mismo tamaño… después del viaje ¿dónde se guardan? Una buena opción también es variar los tamaños (para que al momento de guardarlas algunas puedan estar dentro de las más grandes) o comprar algunas rígidas y otras maletas de tela.

Este es un ejemplo de maleta rígida:


Y este es un ejemplo de maleta tipo bolso (las de nosotros fueron parecidas a las de esta foto):

Si me hicieran la pregunta mágica de “¿Qué me recomiendas llevarme a Australia?” yo respondería: TODO. Es una opción inteligente traerse vajillas, ollas, vasos, cubiertos, set de cuchillos, artículos de cocina como paletas de madera, cucharas soperas, batidores de mano, abrelatas, pela-papas, tablas para picar, etc. La explicación es la siguiente: muchas cosas se consiguen en Australia a precios interesantes pero la calidad es malísima. Otra justificación es que al llegar los primeros gastos son fuertes (renta de casa o apto, compra de nevera, lavadora, microondas, cama, aspiradora, plancha, tv, etc.) y resultaría también un gasto bien fuerte equipar la cocina con artículos nuevos. En nuestro caso fue una genial idea enviar todos nuestros artículos pues nuestro presupuesto de entrada a Australia es bien limitado.

Muebles u otras cosas de gran tamaño no vale la pena enviarlas, déjenlas en su país. Los artículos electrónicos tampoco vale la pena enviarlos, sólo los que digan en su cargador que soportan desde la corriente 110 o 100 a la 240 (como por ejemplo las notebooks). Chequeen el siguiente post para saber si el equipo cumple con las características:

Estudiando La Electricidad, voltaje y toma corriente Aussies

Recomendaciones finales para la preparación de las maletas:

1. Traten de tener un peso estimado de cada maleta (pueden tratar de pesarlas con una báscula).
2. Identifiquen todas sus maletas con un mismo tipo de cinta o cartel, al momento de recogerlas las reconocerán rápidamente.
3. Coloquen a cada una de las maletas identificadores de letras o números y escriban en un papel qué contiene cada maleta – Por ejemplo, la maleta número 1 tiene ropa, zapatos y juegos de sabanas. Esto ayuda mucho cuando se pasa por la división de inmigración australiana ubicado en el aeropuerto.
4. Para mayor facilidad, coloquen en una o dos maletas (depende de la cantidad que tengan) los posibles artículos que los oficiales les pedirán chequear: medicinas, artículos con plumas o de origen animal en general, artículos de madera y zapatos.

Tengo pendiente más posts y ya estoy trabajando en ellos. Así que no desesperen, aún hay más información que les puedo ofrecer :D